Ventajas e inconvenientes de invertir en depósitos o plazos fijos.

Aunque para muchos los depósitos garantizados y las cuentas corrientes remuneradas son la manera más segura de mantener a salvo los ahorros de una vida, la realidad de estos productos bancarios es muy distinta a la seguridad que a simple vista desprenden. En este artículo trataré de una manera esquemática y enumerativa aclarar las ventajas e inconvenientes de la inversión en los mismos.

Respecto a las ventajas de los depósitos o plazos fijos, es de todos conocida que la principal para el ahorrador es la garantía del reembolso integro del capital invertido al finalizar el plazo contratado, e incluso antes del mismo con la penalización pactada sobre los intereses devengados y nunca sobre el capital invertido (cuestión a tener en cuenta a la hora de pensar en cancelar un plazo fijo anticipadamente).

Otra de las ventajas de estos productos es la simplicidad en cuanto a la rentabilidad ofrecida. Se trata de un tipo de interés sobre el capital invertido no acumulable al principal e ingresado en cuenta en periodos mensuales, trimestrales, semestrales, anuales…o al finalizar el período contratado.

En realidad no hay un activo tan estable como los depósitos garantizados, sabemos lo que nos va a rentar desde el primer momento que lo contratamos y nos garantizan el capital invertido. Para ello explicare con un ejemplo los tipos TAE (Tasa Anual Equivalente) y TIN o Nominal de un depósito que sirven para especificar la verdadera rentabilidad de un plazo fijo.

-En el caso de los depósitos a plazo fijo, cuentas remuneradas, etc.) el TAE indica la cantidad que se obtendría al cabo de 1 año si se reinvirtieran los pagos obtenidos al mismo tipo de interés de la inversión inicial.

Depósito 1: Depósito a plazo fijo a 12 meses que paga un interés de un 5% nominal y realiza un único pago al final de los 12 meses. En este caso la TAE es igual al tipo nominal (5%). Si ponemos 1.000 euros al cabo de los 12 meses nos entregará 50 euros, con lo que tendremos 1.050 euros.

Depósito 2: Es igual que el anterior pero paga los intereses en el momento de contratarlo en lugar de al final del contrato. En este caso la TAE es superior a la del caso anterior. Ponemos los 1.000 euros e inmediatamente nos dan los 50 euros de intereses. Estos 50 euros también los podríamos poner al 5% durante esos 12 meses, con lo que al final tendríamos 1.052,50 euros porque a los 50 euros cobrados inicialmente hay que sumar los intereses producidos en ese año por esos 50 euros, que son 2,50 euros (5% de 50 = 2,50). En este caso la TAE es el 5,25% (52,50 es el 5,25% de 1.000).

Debe quedar claro que los ingresos reales que recibe la persona que abre un depósito son los determinados por el tipo de interés nominal con la periodicidad especificada. La TAE resulta útil para comparar los distintos depósitos y cuentas remuneradas de una forma rápida y sencilla dada la variedad que existe en cuanto a plazos (1 mes, 6 meses, 12 meses, etc.) y forma de realizar los pagos (mensual, trimestral, semestral, etc.).

En el ejemplo anterior la TAE nos dice que es mejor el depósito 2 que el depósito 1. En este ejemplo se veía también muy claramente de forma intuitiva sin hacer ningún cálculo (si todo lo demás es igual y me van a dar el mismo dinero cuanto antes me lo den, mejor, lógicamente) pero en otros casos no es tan claro cuál es el mejor entre varios depósitos similares.

En conclusión la TAE sale mayor que el tipo de interés nominal si los intereses se cobran “pronto”(menos de un año), y sale una TAE menor que el tipo de interés nominal si se cobran los intereses más de un año después. Pero esto, básicamente, no nos preocupa: se comparan la TAE de uno y otro y el que tenga la TAE más alta es mejor… de momento.

CONVERSOR TAE-TIN.

SIMULADOR TAE-TIN.

 

Por último como ventaja estaría el respaldo del Fondo de Garantía de Depósitos en el caso de quiebra o insolvencia de la Entidad de Crédito en la que tuviésemos contratado este producto, hasta el límite de 100.000 euros por depositante en cada entidad de crédito.

Pero ante tanta garantía y seguridad de estos activos, existen algunos inconvenientes que voy a pasar a enumerar:

a) La rentabilidad de los depósitos a plazo fijo en muchas ocasiones apenas acumula rentas significativas. Esto se explica mucho mejor con el siguiente ejemplo.

-Supongamos que durante un año hemos tenido un depósito de 1.000 euros al 4% y la inflación ha sido del 3%. Para hallar la rentabilidad real no basta con restar la inflación de la rentabilidad nominal (en el ejemplo sería 4 – 3 = 1) porque la inflación no afecta sólo a los intereses, sino también al capital inicial. Es fundamental entender este concepto; la inflación no sólo afecta a los intereses sino también al capital inicial, reduciendo el valor de ambos.

La rentabilidad real obtenida por ese depósito a 1 año al 4% del ejemplo sería del 0,97%. Para calcularla hay que dividir el capital total al final del año (1.040 euros; 1.000 de capital + 40 de intereses) entre 1,03 (3% de inflación). El resultado es 1.009,71 (1.040 / 1,03 = 1.009,71) , lo cual quiere decir que los 1.000 euros iniciales se han convertido realmente en 1.009,71 euros, que es una rentabilidad del 0,97%.

Esas 3 centésimas que faltan para llegar al 1% (1- 0,97 = 0,03) pueden parecer poca cosa pero en una inversión a largo plazo se van acumulando año tras año en progresión geométrica y acaban siendo una cantidad importante, siempre en contra del inversor en renta fija. En este caso con 1.040 euros en el momento de recibirlos podemos comprar unas pocas cosas más que cuando abrimos el depósito con 1.000 euros, así que somos un poco (muy poco) más ricos.

Si la inflación hubiera sido del 5%, la rentabilidad nominal del 4% se habría convertido en una rentabilidad real negativa del 0,95% (1.040 / 1,05 = 990,48; 1.000 – 990,48 = -0,95%). En este caso con 1.040 euros en el momento de recibirlos podemos comprar unas pocas cosas menos que cuando abrimos el depósito con 1.000 euros, así que somos un poco más pobres.

b) Cuando los tipos de interés suben, si ya se han contratado los plazos fijos, se puede perder dinero porque esta variación ya no es negociable el contrato de depósito previamente firmado. De este modo los depósitos a plazo fijo, por ejemplo, no varían su rentabilidad porque suban los tipos de interés, pagan lo estipulado al inicio del contrato hagan lo que hagan los tipos de interés a lo largo de la duración del depósito.

Ante este dilema las estrategias recomendables serían las siguientes:

-Si cree que los tipos de interés van a subir se debe elegir depósitos que tengan un vencimiento cercano. Si cree que los tipos de interés van a bajar se debe elegir depósitos que tengan un vencimiento lejano. Pero claro esta tarea de predecir los movimientos de los tipos de interés no es fácil, dependiendo muchas veces de datos macroeconómicos y decisiones político-monetarias que pueden escapar a nuestro control y conocimiento.

-Por lo que es recomendable utilizar el sentido común en estos casos (cuando los tipos de interés estén por encima de la media puede ser interesante adquirir depósitos con plazos largos para asegurarse esos tipos altos durante más tiempo antes de que empiecen a bajar), o una estrategia de diversificación temporal escalonada de contratación de depósitos, para invertir el montante del capital que queremos invertir en plazos fijos.

Un ejemplo de esta diversificación podría ser el siguiente:

Por ejemplo, supongamos que tenemos 12.000 euros y nos encontramos con que los depósitos a 1 mes dan un 2% y los depósitos a 1 año dan un 4%. Si invertimos los 10.000 euros en un depósito a 1 mes podremos disponer de todo nuestro dinero

con mucha rapidez, pero sólo ganaremos un 2%. Si queremos obtener un 4% tendrán que pasar varios meses hasta que podamos disponer de él sin penalización por rescatarlo de forma anticipada.

Hay otra alternativa, que consiste en abrir 12 depósitos a 1 año espaciados entre sí por 1 mes. Por ejemplo, se abre un depósito a 1 año de 1.000 euros a principios de Enero, otro depósito a 1 año de 1.000 euros a principios de Febrero y lo mismo en Marzo, Abril, Mayo, …. De esta forma tendremos los 12.000 euros invertidos al 4%, y además en cualquier momento quedará menos de 1 mes para que podamos disponer de 1.000 euros sin pagar penalización, menos de 2 meses para poder disponer de otros 1.000 euros sin penalización, etc. Incluso en el caso de que tuviéramos que disponer con rapidez de varios miles de euros por algún imprevisto sólo tendríamos que cancelar una parte de los depósitos, con lo que la penalización no la sufriríamos por los 12.000 euros sino solamente por la cantidad que tuviéramos que recuperar urgentemente. El resto seguiría dándonos ese 4% de rentabilidad.

En conclusión con inversiones en este tipo de activos nunca nos vamos a hacer ricos, aún reinvirtiendo los intereses generados, a no ser que ya lo seamos inicialmente y las cantidades aportadas sean de magnitudes sólo al alcance de unos pocos. Pero como producto defensivo en porcentajes adecuados puede darnos una alternativa de estabilidad nada despreciable.

COMPARADOR DE DEPÓSITOS

MEJORES DEPÓSITOS MAYO 2014

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